Adoradoras Presenciales del Santísimo Sacramento
    Adoradoras Presenciales del Santísimo Sacramento 

Nuestros objetivos

Tratar a Dios como Dios merece ser tratado. Nos gozamos en estar ante Él sintiendonos "criaturas" amadas y perdonadas. Hacemos nuestra la frase que San Francisco de Asís gritaba por la campiña italiana: El Amor no es amado, El Amor no es amado...! Nuestro objetivo es estar ante la Zarza ardiente deseando quemarnos con su mismo fuego. La noche para nosotras es un intercambio de amor: ofrecemos nuestro pequeño amor humano y recibimos el Amor divino. Nos sentimos adoradoras y orantes a la vez. Ponemos ante el Señor las grandes intenciones del Santo Padre: oramos así por los grandes problemas de la Iglesia y del mundo; queremos ser  como "las rodillas del Papa".